Fuente: América Economía

La impresión que dejamos en las personas que conocemos en nuestra vida es importante y resulta más evidente cuando nos encontramos en un proceso de recolocación laboral.

“La marca personal es la huella, positiva o negativa, que dejamos en los demás. Es la reputación acumulada a lo largo de nuestra vida profesional y personal. Reúne características que nos identifican, competencias que nos diferencian y resalta nuestro valor agregado frente a los demás profesionales.”, afirma Vanessa Martel, Business Development Director de Career Partners Perú.

De acuerdo a la experta en outplacement, es fundamental desarrollar competencias y aplicar técnicas de marketing a la vida profesional y personal. “Es importante generar de manera sostenida experiencias positivas en nuestro entorno, sobre todo el laboral, estar al día con las tendencias del mercado, capacitarse constantemente en temas que complementen nuestra expertise e identificar nuestra oferta de valor y potenciarla”, afirma.

Martel considera que la manera más efectiva para desarrollar la marca personal es aplicando las 4Ps del marketing:

1. Producto
Hay que desarrollar nuestra propuesta de valor, aspecto diferenciador, identificar nuestras oportunidades de mejoras y fortalezas, forma de hablar, manera de comportarnos, manera de vestir y nuestra estrategia de venta en el mercado laboral.

2. Precio
Es fundamental analizar el mercado laboral, competencias y herramientas adquiridas, costo de oportunidad y experiencias aprendidas a lo largo de nuestra carrera profesional para definir nuestra expectativa salarial o rango.

3. Plaza
El desarrollo eficiente del entorno donde nos movemos y la optimización de las estrategias de networking y sociabilización, son claves para generar visibilidad en el mercado y exponer el perfil de cada profesional.

4. Promoción
Implica el desarrollo correcto de todas las herramientas de empleabilidad como el CV de alto impacto, tarjetas de presentación, elevator pitch, manejo de redes sociales, preparación para entrevistas de trabajo, entre otros.

Este enfoque del marketing aplicado a la marca personal permite al profesional mantenerse vigente en el mercado laboral y ser aún más competitivo.

“Hoy, solo el 20% de las ofertas laborales son publicadas, mientras que 80% de las oportunidades de empleo se encuentran a través de la red de contactos. Por lo tanto, una marca personal bien desarrollada le permite activar su red en cualquier momento con la seguridad de que sus referidos lo recomendarán con personas claves, brindarán las mejores referencias e incluso lo invitarán a participar en procesos de selección”, explica Martel.

Cuando el profesional no ha desarrollado su marca personal y se encuentra en búsqueda de trabajo, le resultará ideal un programa de recolocación laboral estratégico.

“Las personas pueden reinventarse al igual que las empresas, un programa de outplacement trabaja y desarrolla la empleabilidad del candidato, teniendo en cuenta sus objetivos y aspiraciones profesionales. Además, brinda un soporte emocional importante para que el profesional pueda salir al mercado laboral, completo, seguro de sí mismo y con la mejor propuesta de valor para enfrentarse a cualquier reto.”, concluye.

Fuente extraída de: https://goo.gl/egTYeq